
En mi ciudad, existen personajes nefastos, pero los buseteros y taxistas de mi ciudad son lo peor. El maltrato al cliente, el cobro superior de tarifas a las establecidas, la imprudencia, la velocidad excesiva y la infracción te las normas de transito, son los problemas que tenemos que soportar los tunjanos día a día.
La semana pasada me subí a un bus que debe cobrar $850 pesos colombianos y sin mucha molestia el busetero me cobró $900, solicité se me cobrase lo justo y el respondió "No tengo" respondí: "Si no tiene, usted debe cobrar menos, no más" busetero: "De malas no hay".
Entre mi disgusto solté una frase "Mañosos por naturaleza" Realmente no se que balbuceó el busetero, pero sé que no fue nada agradable.
Otro día paré un taxi y solicité me llevase a un lugar al centro de la ciudad. Al arrancar el taxi noté que el taxímetro no marcaba $40 cada 100 metros, sino que aun estacionado marcaba más o menos cada 20 segundos. No le dí importancia y observé que el taxista manejaba lo más despacio que podía; cogió una ruta mas`larga y lenta lo más despacio que pudo, le entró una llamada al celular y contestó!!!! si señores acá en esta ciudad los conductores hablan por teléfono y manejan al mismo tiempo. que malabaristas no?. Al no aguantar mi desespero y mi disgusto, le solicité al taxista que le apurara el paso que tenia afán. A lo que el taxista contestó: "De malas, no voy a meter el carro por ese otro lado donde hay muchos huecos" . Respondí: "Señor, hay otra ruta más corta y sin tanto hueco". Taxista: "No voy a dañar el carro por $2000 pesos". No había de otra tenía que callarme.
La verdad, siento que los ciudadanos tunjanos, estamos solos aguantando el maltrato de los transportadores y no hay realmente una instituciòn reguladora o defensora. Esos dos disgustos que tuve son apenas una pequeña muestra de lo que pueden llegar a hacer los buseteros y taxistas de esta ciudad. No alcanzaría este Blog para enumerar los accidentes de transito que han causado, el dinero que han robado y la cantidad de turistas que han decidido no volver por culpa de los buseteros de mi ciudad.
